CÁNCER DE ESTÓMAGO
Es un tipo de crecimiento tisular maligno producido por la proliferación contigua de células anormales con capacidad de invasión y destrucción de otros tejidos y órganos, en particular el esófago y el intestino delgado, causando cerca de un millón de muertes en el mundo anualmente. En las formas metastásicas, las células tumorales pueden infiltrar los vasos linfáticos de los tejidos, diseminarse a los ganglios linfáticos y penetrar en la circulación sanguínea, después de lo cual queda abierto virtualmente el camino a cualquier órgano del cuerpo.
El cáncer del estómago es difícil de curar a menos que se encuentre en fases tempranas (antes de que haya comenzado a diseminarse). Desafortunadamente, ya que el cáncer temprano de estómago causa pocos síntomas, la enfermedad se detecta generalmente cuando se hace el diagnóstico durante un examen de rutina o en estadios más avanzados. Si está avanzado puede presentarse: Dolor de estómago, pérdida del apetito, pérdida de peso (varios kilos en poco tiempo), llenura precoz (se llena con menos alimentos de lo habitual), hemorragia digestiva (deposiciones negras) y anemia. Sin embargo, el cáncer avanzado de estómago puede ser tratado y sus síntomas eliminados.
Se puede prevenir el cáncer de estómago con el consumo de verduras y frutas frescas, disminuyendo las comidas ahumadas, saladas y alimentos preservados; evitando el fumar y la ingesta de alcohol y acudiendo a un chequeo en caso de presentar molestias digestivas. Las medidas terapéuticas tradicionales para el cáncer del estómago incluyen la cirugía (cuando sea rentable la excisión de todas las células malignas), radiación ionizante (electromagnéticas o por partículas para producir una destrucción tisular) y quimioterapia (la utilización de fármacos para el tratamiento del cáncer). Los nuevos procedimientos en el tratamiento, tales como terapia biológica y maneras mejoradas de usar los métodos actuales se están estudiando en ensayos clínicos.










